El Farruquito Negro de Benicarló

Me estaba preguntando qué hacer para abandonar la rutina después de seis días de vacaciones, cuando leí en el periódico local que el martes se celebraba una subasta de armas. Por fin algo de cultura. Nunca había estado en un evento así y me pareció una gran idea conocer de cerca no tanto la gama de armas como la de lunáticos que pujaban por ellas. Me encaminé a la comandancia de la Guardia Civil al mediodía, tras regresar de la playa, en chanclas y con una novela de Gay Talese bajo el brazo. Seiscientas páginas. A su manera, también un arma. Cuando llegué al cuartel, y entré en el sótano donde se celebraba la subasta, las armas estaban dispuestas a centenares a lo largo de dos grandes mesas, igual que en un banquete de boda. Una veintena de tipos aislados en su mundo estudiaba el género en un silencio inquietante, mezcla de biblioteca y selva vietnamita. Lo primero que quise saber es si se podía tocar o aquello funcionaba como un museo. El guardia civil al que pregunté asintió seriamente, en corto, economizando la idea de «sí».

Un hombre que me recordó a Robin Williams cuando se disfraza de Señora Doubtfire, tomó un rifle, y se acercó con él a mí. Casi temí que fuese a decirte: «Mire, la Biblia». Enseguida comenzó a contarme su vida. Que si coleccionaba rifles. Que si había tumbado un rinoceronte. Que si había cazado con Manuel Fraga. Que si se jubilaba a finales de septiembre. Que si estaba divorciado. Que si caminaba quince kilómetros al día. Empecé a impacientarme, así que para romper la dialéctica le pregunté si sabía si entre todas aquellas armas alguna había sido empleada para cometer un crimen atroz por uno de esos perturbados al que sus vecinos tienen por una bellísima persona. «No, pero se subasta el revólver con el que el Farruquito Negro atracó la sucursal de la CAM en Benicarló. Hubo dos heridos», aseguró. Descarté profundizar sobre Farruquito Negro, aunque me pareció que ahí había una buena historia, y en un momento de distracción, me alejé en dirección a los revólveres. Había dos inutilizados. Por un breve instante pensé hacerme con uno. ¿Y si el Clint Eastwood de El bueno, el feo y el malo tenía razón, y el mundo se divide en dos: los que encañonan y los que cavan, los que tienen el revólver y los que cogen la pala? Ese pensamiento me pareció la señal de que ya había estado demasiado tiempo allí. Las armas se vuelven peligrosas no cuando las tienes en la mano y estás cerquita del gatillo, sino a partir del segundo que sopesas hacerte con una, aunque no te haga falta. Todas las señales tienen su minuto, después del cual dejan de oírse y todo se va al carajo. Es como cuando Alfredo Landa decía que el secreto del sofrito es cocerlo a fuego lento exactamente lo que dura el «Cara al sol», ni un segundo más.

Foto: El bueno, el feo y el malo, de Sergio Leone.

Anuncios


Categorías:Sin categoría

Etiquetas:

4 respuestas

  1. Los hay que encañonan con los ojos llorosos, las manos temblonas y una gran pompa de moco en la aleta izquierda de la nariz de la que el encañonado no puede apartar los ojos. Esos sí que son peligrosos, mucho más susto me dan a mí que el chulesco Eastwood.

    • Los mocos me parecen uno de esos asuntos sobre los que nunca está de más debatir. Necesitamos más reflexiones sobre los mocos. Falta bibliografía. Hace cinco años, durante una estancia en Buenos Aires, me encontré con un gran cartelón publicitario que decía: “Me pican los mocos”. Vaya pensando qué quería decir aquello, Diva.

  2. Todo freak mundanal sabe que me pican los mocos es la frase que hizo célebre al personajillo animado más famoso de la Cartoon Network, pero sí, estoy con usted, hace falta bibliografía.

    http://www.fotolog.com/jerefreakback/22485056/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: