Los calzoncillos de ayer

Nunca trabajes en casa, no dispongas una oficina recóndita y cálida en tu hogar, no tengas tu despacho en el mismo sitio que duermes. No tengas casa. En poco tiempo se desplomará sobre ti, como lluvia de invierno, y si tienes mala suerte, como yo, saldrás sin un rasguño. Tu ruina empieza ese día que sueñas con no mojarte al salir de casa, y con no madrugar para coger el autobús, o con darte el pequeño lujo de echar un trago en mitad del trabajo, para estirar las piernas. Malditos sueños. Hace dos semanas, infeliz de mí, se me ocurrió cumplir uno. No me daba ese gusto desde que hace unos años me compré unos pantalones de cuero, para una ocasión. Sólo tuve que expulsar a Gilda, mi perra, de su habitación, y meter en su lugar una mesa y una silla. Richard BurtonEl primer día de trabajo no me quité el pijama hasta las doce del mediodía. Y porque se presentaba la del Círculo de Lectores, con la que mantengo relaciones sexuales en mis sueños, precisamente.

El segundo día trabajando en casa noté que me atascaba con un artículo para Jot Down. Esto lo arreglo yo, me dije, con una cerveza. Me envalentoné, sin venir a cuento, a las cinco de la tarde. Lamentablemente, tres horas después seguía atascado, y borracho. A cambio, esa jornada aciaga me estaba dando el capricho de no ducharme, no afeitarme y seguir con el calzoncillo de ayer. Confieso que en estas dos semanas, por inercia, he ido aprendiendo a perderle el respeto a la higiene, paulatinamente. Quién sabe si esas son el tipo de cosas que hacen evolucionar tu estilo. Me animaba pensando en Josep Pla y sus dedos amarillos.

Una cosa condujo a otra, incluso dejó de conducir, y ahora me da pereza salir a hacer la compra. Ya no tengo yogures. Ni queso. Ni pechuga de pavo. Ni novelas de Gonçalo M. Tavares. Pronto se acabará la leche. En cambio, he empezado a ver hormigas en la cocina. «No le prestemos atención», le propuse a Gilda. «Matémoslas con nuestra indiferencia». Tal vez nada sea lo bastante grave mientras haya cigarros. Puede. Supongo que en ese caso es una pena que no fume.

El sentimiento de que el mundo se precipita hacia la ruina, tan antiguo, pero tan arraigado, empezó a volverse insoportable el viernes. Eran las ocho de la tarde y yo estaba en pijama, escribiendo un manual del fútbol, cuando me llamó un amigo para tomar unas cervezas. «¿Ahora?», pregunté con fastidio. «No, ayer», dijo, molesto. No supe cómo excusarme para no salir a beber. Se me vino el mundo encima. La sola idea de encontrar unos calcetines me hacía llorar. Todo era raro. No sentía tanta pereza desde hacía semanas, supongo que cuando supe que Pérez Reverte pretendía romper otra vez la pana con uno de sus libros, pretenciosos y huecos. Finalmente, alegué que tenía que poner una lavadora. La decepción fue automática. Nunca me hubiese esperado algo así de mí mismo. ¡Negarme una cerveza! No hace falta decir que esta semana desmonto la mesa. Gilda regresa a su habitación. Y yo al bar.

Foto: Richard Burton.

Anuncios


Categorías:Bares, Literatura, Vida diaria

Etiquetas:, ,

27 respuestas

  1. No sé si podrá perdonarse por el desahucio de Gilda.Y encima, castigar su fino olfato abandonándose a la mugricie.Para rematar, imagino que el pobre bicho acabaría fumándose un cigarro a falta de pienso.Y prefiero no herir su sensibilidad diciéndole lo que realmente pienso de la foto de Richard Burton. No es ue sea de mis favoritos, pero de esa guisa….seguro que estaba remojando la resaca….sólo le faltaba una mesa de despacho al lado de la bañera. Pruebe antes de tirarla por la ventana y desagravie a Gilda con un sustancioso menú.

  2. La indiferencia no acaba con la realidad. Yo lo intento, cada día, pero aquí sigue, tozuda, molesta, impertinente, igual las hormigas de tu cocina, igual que el frenazo sobre el lagodón blanco de un calzoncillo de dos días

    Desde luego, tus textos nunca me dejan indeferente

  3. una curiosidad
    ¿es que todo en la vida es gris, amargo, una mierda y un fracaso?
    Ojalá sea la postura literaria, nada más…

  4. Quién es la del Círculo de Lectores que lo visita en sueños ? Hable de ellos, Sr. Tallón.

  5. Lo siento Sr Tallón, no domino mi inconsciente. Pero estoy dispuesta a interpretar el suyo. Hable de la del Círculo de Lectores. Anímese.

  6. La disciplina sería el juego preliminar, Sr. Tallón.

  7. Madre mía, cómo se desmadra esto desde que no asomo por aquí. La falta de interés por la higiene sucede siempre que uno no tiene público, por eso yo nunca me he hecho del Círculo de Lectores, para evitar visitas intempestivas cuando estoy tratando de batir mi propio récord de días sin ducha, es una pena que sólo me dejen coger cuatro días de vacaciones consecutivos y tenga que lavarme como Dios manda para ir a trabajar… shit!

  8. Amigo Tallón, creo que non che dixen que gostei muito do libro. Para o meu gosto, saiuche redondo; ou mellor, perfeito, como a pergunta ou perguntas perfeitas que fas na p.167: “Evitábanse? Odiábanse secretamente? Coñecéronse, ás costas da humanidade, nunha etapa anterior, e algo penoso os separara para sempre? É máis, léranse mutuamente, e mentres Bolaño admitía esa lectura, César calaba? E se era así, por que? Que había realmente entre eles?” Fixéchesme botar mao do ENTRE PARÉNTESIS. Lástima non ter lido o teu libro antes. Hai cousa de un ano, houbo un acto sobre Bolaño no que participou, entre outros, Ignacio Echevarría. Faleille do TESTAMENTO GEOMÉTRICO de Rafael Dieste, que sai no 2666 e do capítulo 20 de LOS DETECTIVES SALVAJES, onde fala de Galicia, etcétera, para afinal perguntarse se sabía se Bolaño estivera algunha vez na Galiza, e o Echevarría dixo que non. Que grande oportunidade para perguntarlle alí en público se coñecía o libro A PREGUNTA PERFECTA (O CASO AIRA-BOLAÑO), de Juan Tallón.

    E agora, permíteme algunhas curiosidades (podes non responder ou responder con outra pergunta, se queres):
    Ten noticias do teu libro o Ignacio Echevarría?
    Estiveches en Blanes, onde viveu Bolaño?
    E en Girona, onde tamén viveu, antes que en Blanes?
    Sabes se Bolaño estivo algunha vez na nosa terra?

    • Si, Ignacio ten o meu libro. Fíxenllo chegar persoalmente. E a viuva de Bolaño, tamén.
      Si, estiven en Blanes hai dous anos, seguindo o rastro de Bolaño. Non, en Girona non.
      En canto á presenza de Bolaño en Galicia, agora mesmo teño certa confusión na cabeza. Non sei qué responder.

  9. O teu é o libro que nos faltaba aos bolañistas. Sabes que en Girona lle dedicaron unha rua e que o día da inauguración cantou a capela Patti Smith? Patti Smith é outra bolañista empedernida. Deixounos facer unha foto con ela, que teño aquí diante. No acto, estaban tamén o Herralde, o Fresán, o Echevarría… O Echevarría tamén sai na foto (vese por alá detrás, erguendo a cabeza). Cuando rematou o acto, vimos como o Herralde e o Echevarría botaban mao dun “adoquín” de recordo, e nós, para non ser menos, pois collemos e tamén “arramplamos” con un. Quedei eu con el e púxeno no balconciño. Non sei se non pór o teu libro encima do “adoquín”. Non che parece mal o sitio, non? Eu son de Bolaño a morte, pero ao Aira aínda non acabei de collerlle o ponto. Saúdos barcelonins.

  10. Empieza uno trabajando en casa en pijama y acaba como Onetti, sin salir de la cama.

  11. Me recuerda este escrito a mi tercero de carrera. En época de exámenes, en mi piso de estudiante, me enclaustraba y no me quitaba en dos semanas ni pijamas ni calzoncillos, ni por supuesto me duchaba ni afeitaba. Familiares y compañeros cercanos me empezaron a dar toques con respecto a la higiene, y posteriormente entendía que a la parejilla de entonces no se le dilataran las pupilas, por no decir otras cosas, al verme. Hormigas no recuerdo, de tan concentrado que estaba en los libros.
    PD. Creí, por el título del post, que el tema versaba sobre la estética de los calzoncillos de antes, blancos de cuello largo, a los que ahora, en mi vida de casado, echo terriblemente de menos. Un hombre sabe que está perdido (y casado), cuando lo primero que hace tu señora en la vida en común, es tirar los calzoncillos de tu soltería.

Trackbacks

  1. El premio | contraportada

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: