Jefe, ¿me deja ver el Mundial?

¿Hay algo más importante en la vida que un partido del Mundial que ni te va ni te viene? Seguramente no. Pocas veces te sientes tan ligero y feliz como cuando te dejas acunar aburridamente, Julio César muertesin ambición, por un Honduras-Suiza. En un Mundial se come todo. El partido más insulso remite a una tragedia de Shakespeare. Aunque juegue Corea del Sur. Los futbolistas son, en el fondo, daguerrotipos de Macbeth, Ofelia, Mercutio, Shylock, Ducan, Casio, Julieta, y así hasta completar el equipo titular. Cualquier lance, incluso en primera ronda, puede pasar a la historia por la puerta grande. O por la ventana, como en el Mundial de Chile: cuando parecía que no había sucedido nada, en los primeros cuatro días de competición ya había cincuenta y dos jugadores lesionados. A esto me refiero. No puedes darte el lujo de abandonar el sofá para ir al baño, o probablemente te perderás un hecho glorioso (texto completo en El País Icon).

 

 

 

Anuncios


Categorías:Fútbol, Literatura

Etiquetas:, ,

6 respuestas

  1. A mí me ocurre todos los años con el baloncesto. Sucede que todos los veranos hay un torneo de baloncesto importante, ya sea Europa, Mundial o J.J.O.O., y también sucede que su comienzo y finalización se sumergen en el mes de septiembre. Como soy mal estudiante, señor Tallón, en el mes de septiembre estoy hasta el cuello de asignaturas. Ya sabe, que si Jakobson, la pragmática, Menéndez Pidal y todas esas cosas que estudian los filólogos. Pues bueno, aunque esté en el escritorio estudiando, sé que a las 4 de la tarde están televisando un Angola-Macedonia, o un Finlandia-Gran Bretaña, y un run run empieza a carcomerme el cerebro, convenciéndome de que lo importante es ver el partido. Luego, mientras veo el partido, maldigo a Alberti, Herrera, al Arcipestre, a Alarcos o Pío Baroja por no dejarme ver tranquilo el partido. No haga planes para el Argelia-Corea del Sur.

  2. Exámenes, Tallón. Exámenes por todas partes.

  3. Mi jefe, probablemente, no me permita ver los partidos del mundial, pero, al menos, sí coincide con usted en una cosa: Considera que cualquier visita al baño puede hacerte perder un hecho glorioso (laboralmente hablando). Es por eso que hace un tiempo tuvo la sensacional idea de obligarme a llevar pañales. Tal vez la magistral idea de mi jefe sea aplicable a todos los afortunados que sí podrán ver el mundial y no desean perderse los goles del gran Shylock.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: