Diga ‘No’

Umberto Eco suele decir, no sé si para provocar, que escribió El péndulo de Foucault con el propósito de que los lectores, al acabar de leer la novela, se arrojasen por la ventana. No me parece mal. Hasta lo considero legítimo. Un libro siempre debiera producir un efecto inesperado en la persona que lo lee. En unas instrucciones de Julio Cortázar para tener miedo se encuentra un párrafo en el que se detalla que existe una aldea en Escocia donde venden libros con una página en blanco perdida en algún lugar del volumen. Si el lector desemboca en esa página al dar las tres de la tarde, muere sin solución, porque no hay otra alternativa. Me parece fascinante. Ojalá fuese cierto. Resulta agradable la posibilidad de que un libro, un simple libro, un libro de mierda, por así decir, pueda de algún modo Cortazarmodificar la tranquilidad en la que se sitúa por momentos la vida de los lectores. Podemos calcular que un libro no conseguirá vencer a un tanque, o a un bombardero, pero tal vez persuada al piloto de apuntar mal, ¿no? Un libro debería siempre envenenarte, y a poder ser, elevar ideas nuevas y extrañas a tu cabeza. Enloquecer, en fin.

Si eres el autor interesa también que la obra produzca efectos serios, desgarradores. Forma parte de tus obligaciones subir la apuesta en cada libro, exponiéndote a la bancarrota. Un escritor es alguien que se ríe de la bancarrota y de su puta madre. Su obligación es escribir mejor, y consumirse en el intento. A aquellos que soñaban con ser escritores William Faulkner les proponía una fórmula de enunciado sencillo, fácil de confundir con lo difícil: “Sueña siempre y apunta más alto de lo que sabes que puedes hacer. No te limites a ser mejor que tus contemporáneos o tus predecesores. Intenta ser mejor que tú mismo. El artista es una criatura movida por los demonios”.

Si la escritura te expone al riesgo, y no es complaciente, y no busca el aplauso, siempre te servirá, aunque fracases, para decir ‘no’. Un escritor debería ser un individuo, en líneas generales, que casi siempre dice no. No al poder. No al dinero. No a la fama. No a los premios y reconocimientos. No a los horarios. No a la compañía de otros escritores. No al agua natural. No incluso a escribir, aunque como la literatura es una enfermedad incurable, no tiene más remedio que hacerlo.

Una de mis historias preferidas de ‘noes’ remite al encuentro entre Marcel Proust y James Joyce el 19 de mayo de 1922 en el Hotel Majestic de París, durante un homenaje a Stravinsky. El diálogo fue más bien rudimentario, presidido por el silencio y los monosílabos. Cuando apareció Proust, el autor dublinés ya estaba completamente ebrio. No había parado de beber desde que había llegado a la fiesta. Y eso que cuando se presentó en el Majestic ya estaba borracho. Existen varias versiones de lo que hablaron entre sí. Todas coinciden en que esa noche nada fue inmortal. Y menos que nada, la conversación entre ellos. La palabra dominante fue «no». Proust le preguntó si le gustaban las trufas servidas esa noche, y Joyce respondió que no. Proust insistió, y se interesó por si conocía a uno o dos aristócratas de entonces. Joyce respondió que no. En vista del rumbo que tomaba la cita, la organizadora de la fiesta, Madame Schiff, intentó mediar y preguntó a Proust si conocía o había leído el Ulises de Joyce. Naturalmente, Proust respondió que no.

Foto: Julio Cortázar.

Anuncios


Categorías:Sin categoría

2 respuestas

  1. Su artículo hace que venga a mi mente la anécdota del primer encuentro de Lennon con la obra de Yoko Ono en la Galería Indica, la historia aquella de la escalera que conducía a una lupa colgando del techo con una cadena. Lennon que la sube, agarra la lupa dirigiéndola al techo, y, lejos de toparse con la esperable obscenidad, se encuentra con la palabra “Yes”, y empieza a sentirse interesado por conocer a la artista. Qué otro gallo le hubiera cantado a la historia del rock’n’roll si Ono hubiera seguido sus consejos y hubiera dejado en el techo un “No” o por qué no, un pre-punk “Fuck you”. Un cordial saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: