La mudanza de Guardiola

Nadie se va de los sitios como Guardiola, para el que una mudanza representa un elemento más del fútbol, capaz de hacer evolucionar el juego. En su teoría del aprendizaje es bueno empezar de cero cada cierto tiempo, como quien cambia de nombre, de país, de pareja, de bebida preferida, y mantiene en pie sólo su fidelidad al balón, por la simple razón de que lo ama con locura. Resulta emocionante experimentar si una teoría del fútbol exitosa soporta un cambio de domicilio, nuevos vecinos y jugadores, otro público, incluso nuevos periodistas en Guardiola.jpgsala de prensa. Supongo que un entrenador ambicioso, que no necesita pensar en el dinero, procura hacer todo lo que está en sus manos para someter sus ideas a nuevos retos que las expongan, si es preciso, a la bancarrota total.

Para irse como Guardiola, en silencio, casi con los zapatos en una mano, hay que ensayar un poco todas las noches, yendo a por tabaco o a tirar la basura. Él ha aprendido, como aquel poeta, a no pegar los muebles a las paredes, a no clavar muy hondo, a atornillar sólo lo justo, incluso a respetar las manchas de anteriores inquilinos. Así es más fácil irse de casa y fichar por otro club. La vida se vuelve más sencilla si tienes la maleta hecha desde el primer día y las estanterías y los cajones vacíos. Lenny Bruce contaba que empezó a tener problemas serios con la ley justo cuando ya no le importaba dejar sus pertenencias tiradas por el apartamento. En una ocasión, durante un registro, un poli se fijó en unos polvos blancos. “¿Qué dices, que esto de tu cómoda es aspirina? Y entonces, ¿para qué es la jeringuilla?”, preguntó. “Es que sabe fatal”, improvisó Bruce para salir del paso (columna completa en El País).

Anuncios


Categorías:Fútbol

Etiquetas:,

1 respuesta

  1. Pues estando de acuerdo en parte, no tengo esa visión platónica sobre Guardiola, visión que sin duda pertenece a los románticos del furgol (Villar dixit), como usted.
    Los no románticos como yo, creemos que no es tan silencioso y que no es tan caballeroso, y que siendo su apuesta teórica (y práctica) estética y admirable, habría que ver su estilo en equipos modestos. Y es Ego. Qué gran Ego.
    De su dimensión social no furgolística y oportunista no me apetece hablar; solamente diré que me parece muy lamentable, muy valiente ahora, y no cuando había que serlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: