Variantes del verbo «estar»

Estás en el bar, donde a su manera siempre está encendida la calefacción, y gente a la que no conoces de nada te resulta familiar y puedes tutearla. No, estás en el sofá, viendo la televisión, ya que algunos días, cuando la enciendes, descubres algo parecido a lo que se entiende por compañía. No, estás en la sala de espera del hospital, pues una amiga se ha encontrado mal de repente, después de un gin-tonic, y eso que tú siempre le dices que no abuse de la ginebra, que beba variado, que la identidad no se juega en una copa, que no se ‘es’ de ginebra o de bourbon como se ‘es’ del Sporting de Gijón o del Atlético. No, más bien estás en la oficina, esa clase de lugar inhóspito en el que pasas ocho horribles horas al día, horas quemadas, que casi hay que descontar a los días con vida que te restan. Los asesinosEn realidad no estás en la oficina; ni siquiera tienes oficina. No tienes trabajo. Estás en la biblioteca. No, estás en el campo de fútbol, durante el descanso del partido, preguntándote si ir o no al bar del estadio a buscar una de esas asquerosas cervezas sin alcohol, que en el último tramo de la segunda parte te obligarán a ir al cuarto de baño. Definitivamente, no estás en el campo de fútbol, sino en el parque, sin hacer nada, simplemente pasando arena de una mano a otra, como si fueses Samuel Beckett, y mirando piernas, al lado de una pareja que está fumando un porro y te ofrece. No, no, no, nada de parques, nada de porros, nada de piernas. Donde estás de verdad es en la consulta del médico de familia, tienes un catarro horrible y te pones de rodillas para que te receten un buen antibiótico. No, estás en la relojería, en donde te has presentado para que le pongan una, gilipolleces, tú no estás en la relojería, ni siquiera tienes reloj. En donde estás de verdad es en Twitter, la clase de sitio en el que se cuece el bacalao, y la gente dice lo que hay que hacer y no hacer. Aunque mejor no, no estás en Twitter (artículo completo en El Progreso).

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Categorías:Bares, Vida diaria

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2 respuestas

  1. Distinción entre los verbos ser y estar: ¿da igual dónde estés, lo importante es lo que eres? Dichosos angloparlantes, no tienen que hacerse estas preguntas.

  2. Oh marine
    oh boy
    una de tus dificultades consiste en que no sabes
    distinguir el ser del estar
    para ti todo es to be
    así que probemos a aclarar las cosas

    por ejemplo
    una mujer es buena
    cuando entona desafinadamente los salmos
    y cada dos años cambia el refrigerador
    y envía mensualmente su perro al analista
    y sólo enfrenta el sexo los sábados de noche

    en cambio una mujer está buena
    cuando la miras y pones los perplejos ojos en blanco
    y la imaginas y la imaginas y la imaginas
    y hasta crees que tomando un martini te vendrá el coraje
    pero ni así

    por ejemplo
    un hombre es listo
    cuando obtiene millones por teléfono
    y evade la conciencia y los impuestos
    y abre una buena póliza de seguros
    a cobrar cuando llegue a sus setenta
    y sea el momento de viajar en excursión a capri y a parís
    y consiga violar a la gioconda en pleno louvre
    con la vertiginosa polaroid

    en cambio
    un hombre está listo
    cuando ustedes
    oh marine
    oh boy
    aparecen en el horizonte
    para inyectarle democracia.

    Mario Benedetti

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