Sin bebés

En los pequeños periódicos, repartidos por todo el país, llegabas a la redacción el 1 de enero, y si tenías suerte, te tocaba hacer la ronda de llamadas a los hospitales para interesarte por el primer bebé del año. Se trata de una tradición, casi de una carrera. Las preguntas que importaban era a qué hora había nacido, y si todo había ido bien, a menudo por este orden. Cuanto más cerca de las doce de la noche se produjese el parto, mejor para el periodista. Esa circunstancia proporcionaba cierta emoción a una noticia relativamente aburrida. Aburrida, pero fácil. helenaQuizá la más fácil del año, en un día que precisamente nadie está para heroicidades. A veces se agradece hacer las cosas con un dedo. Después hablabas con los padres, felices de la vida, y enviabas a un fotógrafo para retratar a la familia.

Me tocó al menos dos veces cubrir el nacimiento del primer bebé de Ourense. Eso, más los altercados en varias locales de ocio, más las toneladas de basura que había dejado la Nochevieja en las calles, servía para llenar la sección de local. No quiero ni pensar en la desazón de los periodistas ourensanos que este domingo telefonearon al hospital de la ciudad, y se encontraron con que no había nacido nadie. Pero nadie. El horror. No se recordaba nada parecido. El dato estremece, aunque no sorprende. Es catastrófico, no grave. Después de todo, Galicia es un país de viejos. Nos hemos acostumbrado a la sensación de no nacer, y en cambio morir a todas horas. Ya escuchamos a tres presidentes de la Xunta decir que el envejecimiento representa nuestro principal problema del futuro, sin que lograsen hacer nada relevante para atajarlo. A la vista de que no hay nacimientos, tal vez ni siquiera lleguemos al futuro (artículo completo en El País).

Anuncios


Categorías:Vida diaria

Etiquetas:

3 respuestas

  1. La primera gallega del año nació en Lugo, en el nuevo hospital Lucus Augusti. Lo increíble es que sobrevivieran ella y la madre, teniendo en cuenta cómo funciona el sanatorio en cuestión, según me han dicho de primera mano.

  2. Perdón por la intromisión, pero a la vista de los resultados en las elecciones, nadie diría que los gallegos no están de acuerdo con tantas cosas que parece no funcionan en Galiza.

  3. No pretendo para nada montar un debate político aquí pero la sumisión no se reduce a Galiza (aunque sí creo que allí es más patente, se ve en el carácter de la gente). En este país el dictador murió en la cama, el partido con menos medidas sociales es el que gana y el presidente se permite el lujo decir que aquello del Yakolev pasó hace mucho tiempo, como quitándole importancia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: