Archivos de autor

  • Un título para Karius

    Dos errores centelleantes, con una diferencia de treinta y dos minutos, fue cuanto necesitó Loris Karius para perderlo todo: fortuna, talento, juventud, incluso belleza. Solo se salvó el amor, cuando al finalizar el partido la afición del Liverpool se sobrepuso y… Leer más ›

  • Gente friolera

    En el segundo F hay vecinos nuevos. Son una pareja, ambos delgados y altos. Todavía no han puesto sus nombres en el buzón. Ella porta un maletín para ir a trabajar, se recoge el pelo en una coleta y cuando… Leer más ›

  • El estilo Tom Wolfe

    La noticia de la muerte de Tom Wolfe en el día de ayer me pilló en la página 332 de Bloody Miami, de Tom Wolfe. No podía creérmelo. Qué clase de casualidad era esa. «Aquí murió el autor», anoté en… Leer más ›

  • Prótesis de mano

    Cuando suena el timbre, y estoy solo, me levanto a abrir casi siempre de puntillas, como si no hubiese nadie en casa, y me susurro «soy hombre muerto». Es un juego secreto. En una época en que estuve obsesionado con… Leer más ›

  • Sueño sin fin

    Quedé con Bruno Montané a la una del mediodía, hace un par de domingos. Era vísperas de Sant Jordi en Barcelona y el poeta de Valparaíso me propuso que nos encontrásemos en la Plaça Vicent Martorell. «Si entras en la… Leer más ›

  • Manos en movimiento

    Cuando no sabes qué hacer con las manos, ni tal vez con la vida, a veces dejas que avancen como arañas hasta el teléfono, y entonces empiezas a mirar la agenda de contactos distraídamente. No buscas nada en particular, solo… Leer más ›

  • Bomba de relojería

    Tengo tres ediciones de La vida instrucciones de uso, de George Perec, así que hace unos días, cuando distinguí el libro en la sección de novedades de una librería, volví a comprarlo, solo faltaría. Anagrama acaba de reeditarlo para conmemorar… Leer más ›

  • Vivir con alfileres

    Viktor Alekseyevich Zolotaryou no existe, es un personaje de ficción, protagonista de Muerte con pingüino, novela del escritor ucraniano Andrei Kurkov ambientada en los años postsoviéticos, que compré por comprar, a ciegas, leí después por leer, en unas pocas horas,… Leer más ›

  • Consultorio literario

    Cuando alguien te escribe y te pregunta si te molestaría que te enviase un manuscrito, siempre estás tentado de decir que no se moleste. La vida ofrece ya bastantes sinsabores por sí sola. Pero al final yo nunca soy capaz…. Leer más ›

  • Pulsar un botón

    Pulsar un botón es facilísimo. A veces se vuelve tan sencillo que no sabes que lo pulsaste. Cuando te das cuenta, la noticia te coge totalmente de sorpresa, bostezando, quizá haciendo crujir los dedos; enseguida comienzas a notar el deseo… Leer más ›

  • Otro detective salvaje

    Perder un libro valioso es una aventura apasionante, catastrófica, y a veces conmovedora. En 2014 me di cuenta de que había extraviado Los detectives salvajes. Se esfumó sin dejar pistas. Se trataba de una primera edición, comprada a los pocos… Leer más ›

  • Einaudi encendió la luz

    Italia estaba a oscuras en mitad del fascismo, y Giulio Einaudi y Leone Ginzburg encendieron la luz. Existe un tipo de iluminación que no se inventa de una vez y para siempre, sino que cada cierto tiempo hay que redescubrir…. Leer más ›

  • Aplazamientos

    Los aplazamientos representan una constante de todas las vidas, y quizá sean el único acontecimiento que no puede aplazarse. Vamos a hacer algo, o a vernos con alguien, o queremos acudir a algún lugar, o realizar una llamada telefónica, y… Leer más ›

  • Joder, papá

    Helena tiene dos años y nueve meses y el jueves dijo «joder». En ese instante yo estaba pensando en qué podía hacerle de cena, y si sería posible que la cena se hiciese sola. Me quedé de piedra al oírla…. Leer más ›

  • El editor que no quería serlo

    Tom Maschler (Berlín, 1933) tenía veintisiete años y acababa de incorporarse a la editorial inglesa Jonathan Cape el día que Ernest Hemingway se suicidó en el porche de su rancho. Un mes después, su viuda, Mary Hemingway, visitó la sede… Leer más ›

  • La muerte exagerada

    Me pregunté siempre si la muerte habla. No digo mantener una conversación larga, soporífera, pero sí dirigirte unas palabras cuando estás expirando, que tú entiendas sin género de duda, pese a tu estado, como «vámonos», «es la hora» o algo… Leer más ›