El primer libro amarillo

En mayo de 1981, Anagrama inauguró la colección Panorama de Narrativas, dedicada a la literatura extranjera, con su característico color amarillo en la cubierta. La escritora elegida para el primer número fue Jane Bowles (1917- 1973), autora de Dos damas muy serias, en una traducción de Lali Gubern. El libro incluyó un prólogo de su amigo Truman Capote, con quien compartió hotel en París durante el invierno de 1951. Por una casualidad, como ocurre tantas veces, hace dos semanas acabó en mis manos un ejemplar original del libro que abría la colección amarilla. Lo compré por un euro en un Todo a Cien. Me sentí el tipo más afortunado del mundo. Incluso me consideré, por un momento, un as de las finanzas.

Abrí la novela al azar y caí, como se cae por unas escaleras, en un párrafo en el que la señorita Goering, una de las protagonistas, abandonaba una fiesta con un tal Arnold, al que acababa de conocer. El joven le proponía pasar la noche en su casa. “Probablemente así lo haré, por mucho que vaya en contra de mi código personal, pero, después de todo, jamás he tenido ocasión de seguirlo, aunque lo juzgue todo a través de él”, replicó ella. Me resultó simpática al instante (artículo completo en El Progreso).

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