El mundo se derrumba y nosotros nos morreamos

Todos atesoramos períodos de oscuridad. A veces duran años, o semanas, en ocasiones sólo son unos confusos y verdinegros segundos. Porque son tenebrosos, permanecen siempre en un cajón cerrado e inhóspito, como patrimonio de nuestra «cuenta B». Todos poseemos una, en la que cada quien guarda sus cadáveres personales, que muchas veces sólo son ovillos a los que nunca encuentras las puntas. Esa contabilidad negra que ocultamos con llave, y no ningún bello texto invadido de adjetivos, conforma nuestra autobiografía. Nadie escribe la verdadera historia de su vida. La verdadera historia de tu vida, aseguraba Vijay Seshadri, es la historia de tus humillaciones. Más información

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